jueves, 15 de noviembre de 2012

El Lucentum se enfrenta a un Força Lleida en crisis financiera e institucional


El Lucentum Alicante se enfrenta mañana viernes (21.00 horas) a la mejor defensa de la Adecco Oro, el Força Lleida, un equipo que pasa en estos momentos por una crisis económica e institucional que ha turbado el ambiente en los últimos días.

Esta misma semana, el consejo de administración del club catalán destituía a su director deportivo, Edu Torres, y reconocía los primeros impagos a los jugadores, los técnicos y también a la propia federación. Impagos que el Força Lleida no podrá hacer frente hasta el próximo enero de 2013. A esta situación se suma el irregular inicio de temporada de una de las plantillas llamadas a liderar la competición: dos victorias y cuatro derrotas para los hombres de Joaquín Prado, décimos en la clasificación.

Sin embargo, el entrenador del Lucentum, Rubén Perelló, no se fía del equipo catalán: “De las tres salidas, esta va a ser la más complicada porque aunque Lleida vaya 2-4, excepto contra Burgos el resto de partidos los han perdido de tres o cuatro puntos”. Perelló ha recordado que el rival del viernes es el quipo que menos puntos ha encajado en la competición, que es “la mejor defensa de la Liga” y que jugando en casa “se hacen duros”. Además, el técnico lucentino se ha mostrado convencido de que los problemas extradeportivos no afectarán al rendimiento de los jugadores de Joaquín Prado.

El Força Lleida ha ganado sus dos últimos encuentros en casa, frente al Breogán Lugo (76-65) y el Lobe Huesca (72-58), pero sigue sin cosechar ninguna victoria a domicilio. En frente, un Lucentum en racha, con tres victorias consecutivas, dos de ellas como visitante.

Rubén Perelló cuenta con todos sus jugadores, a excepción de los lesionados Àlbert Moncasi y Alberto Jódar que todavía no han entrenado en cancha, mientras que los tocados Àlbert Sàbat, Rafa Huertas y Shaun Green (con una torcedura de tobillo el primero y diferentes molestias físicas los segundos), no tendrán problemas para jugar en Lleida. Por su parte, en la plantilla de Joaquín Prado son duda sus dos ala-pívot, Álex Thompson y Dominic Calegarí, y los bases arrastran molestias físicas. Esto, a priori, debe suponer una ventaja para el juego interior del Lucentum.

La mejor defensa frente a uno de los mejores juegos interiores de la Liga. En base a estas dos formas de entender el baloncesto, Rubén Perelló espera “un partido muy duro y a pocos puntos”. De ganar, sería la cuarta victoria consecutiva para el Lucentum Alicante, que ahora mismo es quinto en la clasificación con cuatro partidos ganados y dos derrotas.

Perelló ha pedido que Rejón se quede

Guillermo Rejón ha viajado este jueves con el equipo hasta Lleida y está a las órdenes de Rubén Perelló, a la espera de que el próximo lunes se resuelva su situación contractual con el Lucentum Alicante. Rejón finalizaba su contrato temporal con el club esta misma semana, y el técnico lucentino ya ha transmitido a la dirección deportiva su deseo de que el pívot continúe en la plantilla. “Yo he dicho que para mí es un jugador importante. Considero que en esta plantilla, y dada situación en la que nos encontramos, Guillermo es un jugador veterano y con experiencia, que ha entendido a la perfección cuál es mi filosofía y lo que quiero de cada uno. Es uno de esos jugadores que hace de nexo de unión entre el entrenador y los jugadores”, ha sentenciado Rubén Perelló.


sábado, 10 de noviembre de 2012

Lucentum 007: licencia para ganar



10 de noviembre de 2012. Pazo dos Deportes, Lugo, 19:15h. Misión: Breogán.

Algunos partidos de baloncesto se antojan tan complicados por la cancha, el nivel del rival y la distancia recorrida que, verdaderamente, son comparables a una misión de James Bond. Por eso, me imaginaba que este encuentro entre el C. B. Lucentum y el C. B. Breogán de Lugo terminaría llevando el nombre de algún episodio de la cinematografía del enigmático 007. Lo que no sospechaba es que podría contar el partido recorriendo cronológicamente las principales aventuras del famosísimo agente al servicio secreto de su majestad. Un partido de película.


La historia, desde luego, no comenzaba “desde Lugo con amor”. Encajar, de entrada, un matador parcial de 8 – 0 convertía a los lucenses Cobos, Winchester, Leonavicius, Schaftenaar y Diouf en el auténtico “Doctor No” del Lucentum, al que solo Fernández y Coppenrath parecían poder plantar cara. Defendiendo muy bien y apurando al máximo las posesiones, Breogán consigue establecer una distancia de diez puntos sobre el rival, con el 18 – 08 de Winchester y el 22 – 12 de nuestro Green. Solo al final del primer cuarto parece que empezamos a espabilar, con la entrada en pista de Rejón, Llorca y Sàbat. Shaun Green, haciendo gala de su “Goldfinger”, clava un triplazo sobre la bocina que deja el primer asalto en 22 – 17. Vamos a remontar, chicos. Hay que poner en marcha la “Operación Trueno”, “Thunderball”.


Con esa intención sale Guillermo Rejón en el segundo cuarto. Y así, consigue acortar distancias con el equipo de Lugo. Sin embargo, los jugadores del Breogán mueven muy bien el balón, y consiguen irse hasta el 27 – 21. Es el turno entonces de Darryl Middleton, cuya veteranía nos recuerda que “Solo se vive dos veces”: dos canastas suyas nos dejan a un punto, y así permanecerá el marcador durante algunos minutos hasta que un inspirado Winchester abre más la brecha. La diferencia de faltas entre ambos conjuntos es enorme (a favor de Breogán), con sendas antideportivas, primero a Sàbat y luego a Leonavicius. Solo una gran canasta de Coppenrath, siempre al servicio secreto de su majestad lucentina, evita que la diferencia sea mayor en el marcador. 36 – 32 y al descanso.

El paso por los vestuarios iba a cambiar definitivamente el guion. Siguiendo el orden de las películas de James Bond, el tercer cuarto estaba destinado a llamarse “Vive y deja morir”. Y eso es lo que debieron de proponerse Fernández, Llorca, Rivero y Coppenrath, cuyos triples y canastas imposibles dieron la vuelta al marcador hasta el 40 – 47. Los lucenses intentaban acercarse con acciones de Winchester y Leonavicius, pero una protestada falta antideportiva cometida por Martínez, que dejaba a nuestro base Rivero en los tiros libres, volvería a marcar una distancia de seguridad de cinco puntos: 46 – 51 a falta de cuatro minutos, con un triple posterior que nos dejaría en 48 – 54. Sería Middleton quien, mientras expira la posesión, establecería la máxima ventaja hasta entonces para el Lucentum: 50 – 58. Los “chavales” de Rubén Perelló habían conseguido meter diez puntos más que su rival en este cuarto.


Al ritmo de “Sweet home Alabama” empezaba el último combate, con una estelar actuación de “El hombre de la pistola de oro”: el lucentino Rafa Huertas y sus triples, que pintaban para el Lucentum el mejor escenario posible para que este acto se titulara “Panorama para matar”. Sàbat nos ponía diez puntos por delante con otro gran triple, y luego a trece. Y puesto que la siguiente película de Bond se llama “Alta tensión”, Breogán no podía sino intentar remontar haciéndonos cinco puntos seguidos. El público ruge y Perelló se ve obligado a parar el partido en un par de ocasiones para activar distintas estrategias, como poner en la cancha a nuestros dos bases juntos. Queda apenas un minuto y la diferencia es de tan solo cuatro puntos. Los locales pueden permitirse hacer varias faltas, pero nosotros llevamos varios minutos en bonus. Y en ese momento, James Bond nos dará la clave de nuevo: su siguiente película es “Licencia para matar”, la misma que demuestra Rafa Huertas en su acierto desde la línea de tiro libre, y que planta un 71 – 79 en la recta final del encuentro. Un goteo de faltas y tiros libres en los últimos segundos hacen que Taylor Coppenrath escriba el 73 – 80 definitivo. Triunfo valiosísimo de un Lucentum 007 que hoy, una vez más, ha dado cuenta de que posee licencia para ganar.


Dos películas más me vienen ahora a la cabeza. La primera de ellas representa la actitud de Rubén Perelló como profesional. “Soy muy ambicioso”, decía en su presentación como entrenador oficial del Lucentum el pasado jueves. Está claro que, para él, “El mundo nunca es suficiente”. Tres partidos, tres victorias. Y dice que lo mejor está por llegar. Esta actitud, que ha sabido contagiar al equipo, nos lleva a la segunda y última película por hoy. Es posible que futuros partidos del Lucentum tengan un resultado diferente. Pero desde que Perelló está a los mandos, solo puede decirse que el Lucentum “muere otro día”. Hoy, contra Breogán, y como ya pasó contra Burgos y contra Huesca, no.


Esta noche, en algún lugar entre Lugo y Alicante, un joven apuesto vestido con traje oscuro y corbata azul Lucentum entrará en un bar. Pedirá un Martini agitado, no mezclado. Mientras, quizás, regale un guiño seductor a alguna aspirante a chica Bond que se le acerque. Pero en su cabeza solo habrá una idea: la estrategia que va a seguir y las armas que utilizará para cumplir esa misión tan especial que le han encomendado esta semana. Una misión con la que varios agentes soñaban, pero que su real majestad lucentina ha asignado al número 007: Perelló, Rubén Perelló. Una apasionante y peligrosa misión que es su gran oportunidad, el sueño y la ilusión de su vida. Una misión llamada “Lucentum ACB”.

A por ella, míster.


Mar-Moneypenny Galindo

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Man On The Moon



AlicanteSport would like to thank Taylor Coppenrath

for his commitment to C. B. Lucentum Alicante

by dedicating this post to him in his 31st birthday.


Election week in the States. A time for unforgettable speeches and promises. A time to dream of a different future and to make people dream.


Doubtless, one of the most impressive promises ever made by a politician took place back in 1961, when President Kennedy said: “This nation should commit itself to achieving the goal, before this decade is out, of landing a man on the moon and returning him safely to the earth. No single space project in this period will be more impressive to mankind, or more important for the long-range exploration of space; and none will be so difficult or expensive to accomplish”. And, eventually, by the end of that decade, a man landed on the moon and returned safely to the earth. The dream was accomplished.

Twenty years later, another man was born in a state called Vermont. A big man born, likewise, to make people dream of getting very high. An extremely talented sportsman destined for basketball. A very skillful player who, one day, decided to travel overseas in search of success.

Taylor Coppenrath.


I remember the first time I saw him. It was my first year as a season-ticket holder of Lucentum Alicante, and so was Taylor’s as a pivot there. With every of his games, I could learn the dos and don’ts of basketball. Watching him on court is like reading a manual of the perfect player: the place he should be, the movements he should do, possible and impossible shots, blocks, faults. Attack and defense. Team. It was with Lucentum Alicante when he got the first promotion from LEB to ACB. The first time he went up to the highest of the Spanish basketball league. He not only made us dream of a better future for the team: he made it come true. I keep this pic as a memento of the celebration of that achievement.


He is such an amazing player that he did it again and again with different Spanish teams. He seems to be touched with this especial gift to make people dream of basketball and bring the club to the highest time after time. Because every of his steps may look small for a man, but they are, actually, a great leap for the team.

As JFK said, we choose to go to the moon. Lucentum choose to go to the ACB, not because it is easy, but because it is hard, because that goal will serve to organize and measure the best of our energies and skills, because that challenge is one that we are willing to accept, one we are unwilling to postpone, and one which we intend to win, and the others, too. And Taylor Coppenrath is our man. Man on the moon.

Just like that president had a very special one to sing a “Happy birthday” for him, Coppenrath has a beautiful and wonderful lady next to him: his wife Anna. Therefore, if I may, in behalf of all the supporters and fans of Lucentum Alicante, let me wish him a happy birthday, Spanish way.

Feliz cumpleaños, Taylor.

Mar Galindo


domingo, 4 de noviembre de 2012

Gran victoria para certificar el cambio de rumbo


El Lucentum Alicante vence al Lobe Huesca por 85-53

Los cambios de aires siempre tienden a ser buenos. La renovación de la confianza, positiva. Y en estas está el Lucentum Alicante, inmerso en una búsqueda de sí mismo que parece ir por buen camino desde que Rubén Perelló tomara las riendas del equipo hace dos semanas. Dos jornadas que se han traducido en dos victorias consecutivas. Este domingo, el Lucentum ha vencido al Lobe Huesca por 85-53 en el Centro de Tecnificación, dando una imagen más serena pero, sobre todo, un baloncesto más coherente. La defensa, una de las grandes obsesiones de Perelló, se nota más ajustada, más trabajada y mucho mejor plasmada en la cancha. Y cuando la defensa se hace con el mando del encuentro, el tema ofensivo llega sólo. Hasta Shaun Green, desaparecido en los primeros cuatro partidos, ha brillado este domingo con 13 puntos y 7 rebotes. Liberación de las ataduras lo llaman algunos.

Aunque el Lobe Huesca se presentaba con cuatro derrotas en su mochila y el sambenito de ser el colista de la Adecco Oro, no podía fiarse el Lucentum de los hombres de Quim Costa. Durante los dos primeros cuartos, el Huesca se mostró muy serio en defensa, aplicándose en el rebote y poniendo en algunos problemas al Lucentum, y también muy acertado en ataque de la mano de su estrella Jamar Samuels. A partir del tercer cuarto, ya no hubo más historia que contar.

Empezaba el partido con mucha igualdad en el marcador, con Taylor Coppenrathponiendo el 5-3 y Samuels respondiendo rápidamente en el otro aro. Con otra buena acción de Adrian Fuentes, el Lobe se puso por delante por primera y única vez en todo el encuentro (5-7), pero Rivero se encargaba pronto de empatar. El primer contratiempo llegó en el ecuador del cuarto, cuando Huertas tuvo que sentarse después de cometer la segunda personal.

Le vino bien el cambio al Lucentum, porque Álex Llorca salió para anotar un triple que daba la primera ventaja importante al Lucentum (14-9). Este primer cuarto fue un duelo entre Coppenrath y Samuels: el primero anotaba a pase sin mirar de Rivero, y el segundo le contestaba acortando diferencias (20-17). Ambos terminaron el cuarto como máximos anotadores de sus equipos, con 8 y 9 puntos respectivamente. La  segunda falta personal de Llorca le sentaba en el banquillo, sustituido por Pedro Rubbera, y se llegaba al final del cuarto con 27-23 en el marcador, después de un triple de Shaun Green (sus primeros puntos en el partido, acabó con 13 puntos y 7 rebotes).

El segundo cuarto fue el de la segunda unidad del Lucentum. Destacaron dos nombres:Albert Sàbat y Guillermo Rejón. El base anotó seis puntos en dos triples que fueron primordiales para que el Lucentum se mantuviera con una ventaja cómoda en el marcador. Y Rejón dio una lección de defensa sobre Samuels de las que deben enseñarse en las escuelas de baloncesto: le sentó en el banquillo con tres faltas personales, evitó que fuera la referencia ofensiva de su equipo, y además aportó cuatro puntos y cinco rebotes alLucentum. Espectacular el pívot lucentino, que se está ganando la renovación a pulso. ElLobe Huesca no notó en exceso la pérdida de Samuels, pero lo cierto es que elLucentum se quitó un gran peso de encima y pudo inclinar la balanza en la pintura a su favor para llegar al descanso con una ventaja de 8 puntos (43-35).

Tras el paso por los vestuarios, el Lobe Huesca desapareció del CdT. Un parcial de 20-4 explica la debacle que sufrieron los hombres de Quim Costa, barridos de la pista por unLucentum que se gustaba mucho y en el que todos los jugadores aportaban su granito de arena. Especialmente Jesús FernándezGreen y Coppenrath, con 5 puntos cada uno. Nada más comenzar el tercer cuarto, Samuels cometía su cuarta personal y el Lucentumse iba en el marcador hasta los 62-37. Todo salía a pedir de boca, y el Huesca no ponía demasiadas dificultades en defensa: basta narrar una canasta de Llorca después de dos rebotes consecutivos capturados por Shaun Green. Una canasta de Jan Orfila al comienzo del cuarto y otra de Charles Abouo (12 puntos, segundo máximo anotador de su equipo) fueron la única aportación del Lobe Huesca en estos diez minutos, que acabaron con un marcador de 63-39.

Escarmentados por la bronca de su entrenador, los jugadores de Costa salieron mordiendo en el último cuarto con un parcial de 0-9 (63-48), que reducía la diferencia a 15 puntos, pero lo cierto es que el Lucentum tenía ya controlado el partido a su gusto, ejerciendo presión en el ataque cuando tocaba, y agotando posesiones cuando el partido lo requería. Cuando mejor estaba el Lobe, su estrella, Jamar Samuels, cometió su quinta personal y se marchó eliminado con 17 puntos y 6 rebotes, y a partir de ahí el Lobe ya no tuvo más argumentos. Coppenrath puso la guinda a su gran actuación con otros 9 puntos (24 en total, y 6 rebotes para un 38 de valoración), y Rejón se sumó a la fiesta con otras dos canastas (8 puntos y 18 de valoración). Así, se llegó al final con dos triples de RiveroHuertas que ponían el 85-53 en el marcador. Un partido sin sobresaltos, un partido para encontrar sensaciones positivas y, de una vez, liberarse de las ataduras. Por cierto, ¿quién decíais que iba a quitarle la silla a Rubén Perelló?




ESCRITO POR LOLI PRATS



FOTOGRAFIAS DE JOSE LUIS PEREZ

El Golpe



Pocos episodios televisivos serán tan recordados por quienes, en palabras del lucentino Ramón Juan, “rondamos la treintena”, como aquel capítulo de Verano Azul en el que muere Chanquete. Esa serie es uno de los primeros recuerdos de mi infancia, y con ella, como tantos otros, aprendí una de las canciones protesta por excelencia de nuestro tiempo, cuyas raíces se hunden en las plantaciones de esclavos decimonónicas.

Ahora bien, mentiría si no dijera que he tenido que hacer un esfuerzo hasta caer en la cuenta de que esa melodía corresponde en realidad a un tema de Joan Báez, porque para mí está asociada irremediablemente al baloncesto y a esos cánticos con que las aficiones muestran su apoyo a los equipos cada semana. Y hoy, día de partido del C. B. Lucentum contra el C. B. Peñas Lobe Huesca, me preguntaba si las notas de aquella canción volverían a sonar de nuevo esta temporada, seis meses después, en el Centro de Tecnificación.

El ambiente del pabellón, con el partido a las cinco de la tarde, se presentaba frío. Por eso, pensaba que la afición necesitaría despertar pronto para convertirse en ese jugador más que siempre se dice que es. “Los jugadores necesitan sentir el calor de la afición”, me comentaba esta semana Carolina Padilla, directora de comunicación del Lucentum. “Somos como una familia y tenemos que estar unidos. En una liga tan complicada como la LEB, el pabellón tiene un papel crucial. Sin afición no hay equipo, y sin equipo no hay afición”. Por esta razón pensaba yo que, dadas las circunstancias, lo mejor era cantar. Creo que estaba en lo cierto, porque no pasarían ni tres minutos hasta que la peña Kali se arrancara con “Alicante, oé”, versionando el “A por ellos” de la banda del Capitán Canalla.

Comienza el partido. A pesar de que Rafa Huertas apenas tarda seis segundos en abrir fuego para los lucentinos, el primer cuarto muestra un juego muy igualado entre ambos conjuntos. Sin embargo, eso no iba a ser ningún problema para Taylor Coppenrath, que inauguraba su exhibición particular con una media vuelta de libro bajo el aro. Siguen los intercambios de canastas con una bandeja de Rivero, un triple de Llorca… y mientras suena la percusión de la peña Costablanca, aparece de nuevo el gran Taylor Coppenrath haciendo dos de las tremendas jugadas con que nos ha deleitado hoy. En ese momento, las voces lucentinas le acompañan con la música de una gran película: “El golpe”. Y ese instante en que el gran pívot del Lucentum pone el 16 – 12 en el marcador, me doy cuenta de dos cosas: de que la mejor descripción de una afición es el “I si tots animem, guanyarem” que cantamos con permiso del Barça, y de que, realmente, a Coppenrath la canción le viene al pelo. No se me ocurre mejor música para él que la de una película en la que un jugador demuestra, con su astucia y dominio del juego, quién es el mejor.

Los cánticos siguen y apenas paran. Los seguidores del Lucentum quieren demostrar que están a muerte con el equipo y no dejan de animar. Del clásico alicantino “¡¡Lu-cen-tum!!” que secunda el triple de Green con 27 – 20 a nuestro favor se pasa al “Se te ve el cartón” cuando el árbitro pita una falta en ataque a los locales. No hay un guion previsto; nadie prepara el repertorio. La música es como una ola que recorre el pabellón. Alguien comienza a cantar y todos seguimos, especialmente la peña Kali (otros que, como servidora y Ramón Juan, rondan la treintena).

El segundo cuarto no podía empezar de mejor manera: con un triple de Albert Sàbat seguido por otro de Green, que abría la brecha hasta el 33 – 23. Me venían entonces a la mente las palabras del entrenador, Rubén Perelló, en la rueda de prensa previa al encuentro: “Yo creo en mí mismo. Tengo las cosas muy claras y sé lo que necesita este equipo”. Eso, sin lugar a dudas, ha quedado muy claro en la pista esta tarde. Por eso, el título de la película describe a la perfección su manera de dirigir al Lucentum. También él ha dado un gran golpe sobre la mesa hoy.

A veces uno canta para animar al equipo, para hacer que se venga arriba. Hoy no ha hecho falta. La afición ha ido a coro con el equipo, en armonía. El ritmo, las palmas, han puesto música al buen hacer de Guillermo Rejón, y las peñas se han animado incluso con el “Oh Susana”.

Sigue el partido. Algunos errores defensivos acortan la distancia hasta el 35 – 28, pero tras un tiempo muerto, Sàbat vuelve a imponer su ritmo con un triple y un pase a Huertas de espalda incluido. En una de esas acciones para el recuerdo que nos han regalado, Sàbat cruza veloz el campo y Rejón remata con una supercanasta llamada 40 – 28. Adivinen ustedes qué se canta entonces. De nuevo, el inolvidable “The entertainer” de Scott Joplin que daba color a Robert Redford y Paul Newman en sus andanzas por Chicago. A nadie extraña, para entonces, que toda la grada coree el nombre de Guillermo Rejón cuando se sienta. Nadie duda, desde hace semanas, que su sitio está en el Lucentum.

Continúa el espectáculo lucentino, mientras las gradas cantan la música del vals “Yo te daré” de Los Stop. Rubén Perelló, absolutamente metido en su papel de técnico principal del conjunto local, no permite que los suyos se relajen ni un segundo, y tras algunos errores en defensa, pide tiempo muerto al encajar cuatro puntos seguidos. Es Taylor Coppenrath, el hombre MVP, quien devuelve al equipo a su sitio sacando falta bajo el aro y anotando impecablemente los dos tiros. 43 – 35 y al descanso.     Así acaba la primera parte, y todavía espero cantar esa melodía de Verano Azul. Pero no. Hoy toca “El golpe”.

El regreso de los chicos a la pista no haría sino certificar la superioridad lucentina frente al equipo oscense. Los puntos conseguidos por Jesús Fernández y un nuevo triple de Green, que parece haber superado definitivamente el jet-lag, dejan el partido visto para sentencia con un 51 – 37. De nada sirve que detengan el partido para encauzarlo, porque el Lobe Huesca no ve aro mientras Green se adueña del rebote. Coppenrath sigue a lo suyo, haciendo méritos para 38 de valoración, y veo en el banquillo a Perelló dibujando un triángulo con las manos dando instrucciones a sus chicos. Unos segundos después, ¡chof!. Huertas, dentro.

Llega un momento en que los 25 puntos de diferencia se convierten en un estallido de júbilo en el pabellón. Equipo y afición son uno. Sonríe Carolina. Vienen a mi mente cuatro palabras mágicas que dijo Rubén Perelló: “Unión, fuerza, equipo, compromiso”. La música es la prueba. La superioridad, las buenas sensaciones, se sienten en la pista, y da gusto ver jugar entonces a Green, a Fernández, a Llorca… Con el 63 – 39, el repertorio musical deja espacio al himno de Alicante, y ya ni siquiera importa que Bas agotara el tiempo del saque.

En la recta final del encuentro, la defensa local se relaja al máximo, encajando un 0 – 9 que no hace ni pestañear a la afición. El único que no rebaja un ápice la tensión es Perelló, que no permite que sus jugadores bajen los brazos. Con 63 – 44 pide tiempo muerto para mantener la concentración. Y cuando se reanuda el juego, él, por primera vez en todo el partido, se sienta. Rejón está haciendo un partidazo. Con el 70 – 48, Rubén Perelló esboza una sonrisa. Vuelvo a recordar sus palabras de la previa del encuentro: “En estos momentos es cuando uno se da cuenta de por qué le gusta tanto ser entrenador”. Y nos encanta que lo seas, Rubén. El pabellón canta “Alicante” de nuevo y los jugadores lanzan a canasta tranquilamente. Rivero y Huertas endosan sendos triples, y el gran pívot de Vermont clava un sonrojante 82 – 53. Green abandona el juego entre una gran ovación; la misma que recibe Kouril al entrar. Los últimos destellos del gran partido del Lucentum los pone el 85 – 53 de Taylor con la zurda y el movimiento del balón por parte de Radovan Kouril.

La música, “el arte de las musas”, es un arma tremendamente poderosa. Desde su mera y más pura expresión estética hasta la canción protesta, sirve para reivindicar un cambio, defender unos derechos o unos colores, denunciar una injusticia o aclamar a un héroe, y tantas cosas más.

Hoy hemos visto al Lucentum moverse a distintos compases. Largo, lento, adagio, presto, moderato, andante ligero, allegro. Pero siempre, con la melodía del triunfo, con el coro de la afición. En ese coro yo quiero, como los seguidores del Estudiantes, volver a cantar “¡Que salgan los toreros!” y “¡Si no salen, no nos vamos!”. Quiero volver a perder la voz en el Centro de Tecnificación celebrando los triunfos de mi equipo. Quiero darles aliento cuando sientan desfallecer sus fuerzas si se dejan la piel en el campo. Quiero cantar su unión, su fuerza y su compromiso con la música de “El golpe”. Y, sobre todo, quiero olvidar de nuevo que una vez aprendí una canción que decía “Del barco de Chanquete no nos moverán”, y que vuelva a escucharse en el pabellón esa melodía que para mí es un grito de guerra, un deseo, un sueño que quién sabe si volverá a hacerse realidad: “¡El año que viene, Lucentum ACB!”.


ESCRITO POR MAR GALINDO


Terror en el Rico Pérez




El Hércules cosecha una dura derrota como regalo de Halloween que le hunde más en la clasificación. El Xerez le hizo un roto al equipo de Quique Hernández desde el principio hasta el final. Segundo partido perdido para Quique tras su estreno en Ponferrada.

Hay días que mejor no levantarse. Hoy, quizá, era uno de esos días para muchos de los aficionados que se desplazaron al Rico Pérez.

El tiempo ya avisaba de lo que podía pasar. Muchas nubes y pocos claros. Lo mismo que se vio horas más tarde en el coliseo blanquiazul. El Hércules volvió a mostrar su peor cara en un domingo de Halloween que deja muy tocado al equipo alicantino. 


La fiesta comenzó mal nada más rodar el balón por el terreno de juego. A los tres minutos de partido, una falta de Escassi la aprovechaba Álvaro Rey para colocar el primer gol dentro de las redes blanquiazules. La primera en la frente. Eran los primeros minutos del encuentro y, aunque muchos ya empezaban a ponerse nerviosos, quedaban muchos minutos por delante para revertir la situación. 


La respuesta del Hércules al gol fue inmediata, aunque sin mucho peligro para la portería rival. Sarpong y Gilvan lo intentaron con sendos disparos sin demasiadas complicaciones para Chema. En el minuto 11, un córner botado por el Hércules apunto está de convertirlo en gol Cabrera tras un cabezazo. Pero la suerte no estaba hoy del lado alicantino.


Con el paso de los minutos, el Hércules perdía profundidad en su juego y el Xerez ganaba en dominio del esférico. Las oportunidades de los andaluces empezaron a incrementarse. Israel lo intentó a la primera pero su centro no encontró rematador. Unos minutos más tarde, en el 21, el propio Israel se quitaba la espinita y marcaba el segundo del Xerez tras un disparo desde fuera del área que tocó en Mora y acabó envenenado en el fondo de la red. La mañana pintaba negra. 


Con este panorama, Quique se puso serio y ni corto ni perezoso cambió a Escassi por Callejón. La valentía del valenciano fue aplaudida por el público, que recibió también con parabienes al ex canterano del Madrid. Pese a todo, el cambio no logró el fruto deseado. El Xerez lo seguía intentando por mediación de Tato, quien minutos después del cambio perdonó el tercero en un mano a mano con Juan Carlos. En el minuto 34, un potente disparo de Lucas Porcar casi sorprende al portero blanquiazul. El Xerez no había venido de paseo. Mientras tanto, el Hércules conseguía su primer tiro entre los tres palos casi al filo del descanso por obra de Callejón. 


Una segunda parte para olvidar


El descanso, lejos de cambiar las cosas, trajo más nubes y oscuros para el Hércules. Sarpong dejaba su sitio para Sardinero, y pocos minutos después de haber arrancado la segunda mitad, Lucas Porcar hacía el tercero a pase de Álvaro Rey por la banda derecha. Tres cero y el terror en las gradas con los aficionados blanquiazules entonando cánticos contra la directiva.


El Hércules ni estaba ni se le esperaba en el partido. Lo único salvable fue la actitud de Callejón y la del recién incorporado Sardinero. Entre los dos, el juego alicantino ganó en algo más de movilidad. Sin embargo, la falta de gol dejó nuevamente en evidencia a un Portillo que hoy volvió a ser criticado por un amplio sector del público herculano. El jugador madrileño apenas entró en juego y su nula participación fue una vez más uno de los puntos más negativos del Hércules. 


Por su parte, el Xerez, con Esteban Vigo a la cabeza, se encontró muy a gusto en el campo y con esta apatía herculana empezó a hacer lo que quiso y como quiso. Un error de Callejón propició un contra del conjunto andaluz que Tato convirtió en el cuarto para los azulinos. Con este gol, los seguidores alicantinos comenzaron a abandonar el Rico Pérez. Demasiada vergüenza para el aficionado blanquiazul, debieron pensar algunos. 


Pitarch abandonó el palco antes de tiempo.


Y justo cuando el Rico Pérez empezaba a vaciarse, llegó el gol del honor del Hércules gracias a Edu Bedia. La desgana del público hizo que apenas se escucharan los aplausos para el centrocampista. Y es que la gente no estaba para muchas alegrías. Dos minutos después, Tato hacía el quinto y definitivo en una contra calcada a la anterior. Nuevo despiste de la defensa herculana, otro más. 


Los que aguantaban todavía el chaparrón en el campo, dirigieron entonces su mirada hacia el palco herculano. La noticia ya no estaba en el campo, estaba fuera del mismo. Y es que Pitarch había abandonado su butaca para, según dicen algunos, bajar al vestuario a dar ánimos a los jugadores. La "espantada" del presidente herculano fue mal vista por los seguidores, quienes siguieron profiriendo cánticos contra una directiva que tampoco estaba ni se le esperaba en el día de hoy.


Quizá por miedo, o a lo mejor por vergüenza, lo cierto es que Pitarch se perdió los pitos del público y también la última ocasión del Hércules. Portillo solo ante Chema y su regate y su disparo que se marchan al limbo. El fiel retrato de la mala suerte o de la desgracia alicantina, como ustedes prefieran. Y con esto, ya no hubo tiempo para más. Final del partido y el Hércules que sigue sin levantar cabeza en esta nueva etapa con Quique Hernández, al que se le acumula la faena para sacar la situación adelante. 




FICHA TÉCNICA

Hércules : Juan Carlos; Arbilla, Mora, Cabrera, Peña; Diego Rivas, Escassi (Callejón, min. 24); Edu Bedia Sarpong (min. 45 Sardinero), Gilvan, Portillo

Xerez : Chema;Raúl Cámara, David Prieto, Redondo, Mendoza; Rueda (min. 67, Barber), Álvaro Rey; Lucas Porcar (min. 62, Bicho), Israel (min. 75, Adrián Ruiz), José Vega; Tato

MARCADOR: 0-1, min. 3, Álvaro Rey. 0-2, min 21, Israel 0-3, min 46, Lucas Porcar 0-4, min 57, Tato 1-4, min 70, Edu Bedia 1-5, min 72, Tato

ÁRBITRO: Medié Jiménez (Colegio Catalán). Amonestó a Escassi, Edu Bedia y Mora, por el Hércules; y a Lucas Porcar, por el Xerez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 12ª jornada de la Liga Adelante, disputado entre el Hércules y el Xerez. Se celebró en el estadio José Rico Pérez de Alicante, con una asistencia de 5.500 espectadores.

Comparte

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites